El desafío del estado de susceptibilidad para el cáncer oral

Este artículo ha sido originalmente publicado con el título “The challenge of the state of susceptibility to oral cancer” en la Revista Journal of Oral Research 2015;4(1):8-9, de la Facultad de Odontología de la Universidad de Concepción, Chile.

El cáncer es un grupo complejo de enfermedades con causas multifactoriales, destacando entre sus  factores asociados los carcinógenos, la edad, la predisposición genética, las infecciones virales y bacterianas, el estilo de vida y el medioambiente.

Durante las últimas décadas los esfuerzos de la investigación biomédica en genómica y proteómica se han centrado en comprender los mecanismos que desencadenan el cáncer, incluido el cáncer oral. Pese al conocimiento acumulado la supervivencia de nuestros pacientes a los 5 años se mantiene en sólo un 50% (1).

¿Qué ha ocurrido con la utilidad clínica de la evidencia molecular? Las características moleculares de las neoplasias malignas se han comprometido a avanzar en el tratamiento clínico de cáncer y mejorar el pronóstico. Recientemente se buscó evaluar el beneficio de la integración de diversos datos genómicos y proteómicos (variación en el número de copias de ADN, la metilación del ADN y ARNm, microARN y expresión de proteínas) del proyecto del Atlas del Genoma del Cáncer (2) con las variables clínicas tradicionales para la predicción de la supervivencia de varios tipos de cáncer (carcinoma de células claras renal, glioblastoma multiforme, cistoadenocarcinoma seroso de ovario y el carcinoma de células escamosas de pulmón). Los resultados son preocupantes 1) la información de las variables clínicas y los datos moleculares son en gran medida redundantes en términos de supervivencia 2) las variables clínicas son los recursos más informativos para el pronóstico 3) la incorporación de los datos moleculares aumenta pobremente y sin relevancia los modelos de predicción construidos a partir de las variables clínicas.

El número de marcadores moleculares pronósticos para el cáncer en el uso clínico es lastimosamente pequeño, a pesar de décadas de tremendos y prolongados esfuerzos. Actualmente, muchas investigaciones hacen conclusiones sobre la utilidad de sus marcadores de interés confiando fuertemente en el valor-p, en lugar de la magnitud y utilidad del registro de estos marcadores en los resultados clínicos del paciente (respuesta a la terapia, recidiva, superviviencia, etc.). Aún así, las evaluaciones y análisis se hacen sobre personas que ya padecen la enfermedad, un sistema biológico profundamente alterado, si se compara con un control sin patología.

Puede que para algunas áreas de industria farmacéutica sea más conveniente centrar los estudios en los sistemas alterados, manteniendo -con medicamentos- un nivel de cronicidad estable sin desencadenar la muerte del consumidor. No existe la cura ni biomarcadores para el cáncer oral; además la cirugía, radiación y quimioterapia son altamente costosas y desfigurantes (3).

Si bien el estudio molecular en general no ha potenciado la prognosis, este podría ser altamente relevante en lo que a predisposición a cáncer se refiere. Se sabe que el diagnóstico precoz del cáncer oral está asociado con altas tasas de superviviencia (4), y por lo tanto, pensando la carcinogénesis como una flecha de izquierda a derecha, ubicarse más a la izquierda del diagnóstico precoz es aún mejor.

Se hace necesario definir el estado real de susceptibilidad a la patología, bajo un concepto integrador, el “efecto de campo etiológico”, que afirma que diversos factores etiológicos (el exposoma incluyendo la dieta, estilo de vida, medioambiente, microbiota, factores genéticos y hormonales) y sus interacciones (interactoma) contribuyen a un entorno tisular microambiental que constituye el “campo de susceptibilidad” para la iniciación, evolución y progresión neoplásica (5).

Desafortunadamente, el exposoma no es informado cuando se describe la población en estudio. Si las variables clínicas se relacionan fuertemente con el curso de la enfermedad, no se debe limitar su registro sólo al sexo, edad, TNM y si existe o no el consumo de tabaco o alcohol; la complejidad del cáncer oral merece más que eso, y el registro de variables debe permitir avanzar hacia el interactoma y estado de susceptibilidad. ¿Cuál es el estado nutricional de nuestros pacientes? ¿Existe estrés? ¿Cuál es el estado de competencia del sistema inmune? ¿Hay infecciones persistentes?, son preguntas que deberían responderse cuando se presenta una muestra.

Los análisis moleculares de genómica y proteómica pueden colaborar a perfilar este último estado (susceptibilidad), y por qué no ofrecer un panel de marcadores para el monitoreo poblacional.

Es importante destacar que los campos etiológicos son anteriores a la adquisición de las aberraciones moleculares que se consideran comúnmente para indicar la presencia de un campo cancerizable, por lo tanto los avances que se logren al inicio de la flecha, tendrán un impacto en los número rojos actuales que son testimonio de que mucho hubo por hacer pero ya son pocas las alternativas.

Bienvenidas las investigaciones moleculares-clínicas de áreas de la Biología Oral que procuren una mayor compresión del estado de susceptibilidad para el cáncer oral, pero desde una posición holística que permita a la patología de sistemas sincronizar cada uno de los eslabones y elementos registrados a partir del campo etiológico.

REFERENCIAS

1. Rivera C, Gonzalez-Arriagada WA, Loyola-Brambilla M, de Almeida OP, Coletta RD, Venegas B. Clinicopathological and immunohistochemical evaluation of oral and oropharyngeal squamous cell carcinoma in Chilean population. Int J Clin Exp Pathol. 2014;7(9):5968-77. [PubMed]
2. Yuan Y, Van Allen EM, Omberg L, Wagle N, Amin-Mansour A, Sokolov A, et al. Assessing the clinical utility of cancer genomic and proteomic data across tumor types. Nat Biotechnol. 2014;32(7):644-52. [PubMed]
3. Centers for Disease Control and Prevention. Oral Cancer. 2013 [Citado 25-1-2015]. Disponible en: http://www.cdc.gov/OralHealth/oral_cancer/index.htm. [Link]
4. Dissanayaka WL, Pitiyage G, Kumarasiri PV, Liyanage RL, Dias KD, Tilakaratne WM. Clinical and histopathologic parameters in survival of oral squamous cell carcinoma. Oral Surg Oral Med Oral
Pathol Oral Radiol. 2012;113(4):518-25. [PubMed]
5. Lochhead P, Chan AT, Nishihara R, Fuchs CS, Beck AH, Giovannucci E, et al. Etiologic field effect: reappraisal of the field effect concept in cancer predisposition and progression. Mod Pathol. 2015;28(1):14-29. [PubMed]

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