Escribiéndole a Mí mismo

Hola César, no sé qué año será o donde te encuentras hoy. Te escribo a mí mismo algunas cosas que no puedes olvidar. Siempre dices que el peor lápiz y el más arrugado de los papeles son mejores que cualquier memoria. Entonces, aprovecho hoy de plasmar en letras algunas cosas para ti.

Lo primero que te puedo decir es que desde donde te escribo te sientes profundamente feliz y amado, y esto es algo que debe cuidarse. El ser humano tiene dos momentos de soledad, uno cuando deja el vientre materno y otro en su último suspiro. Los demás están diseñados para un múltiplo, pero de nada sirve no dejar testimonio, sino tu pasar por la vida habrá sido en vano. Procura una y mil veces nuevos comienzos y experiencias, ello te llena de energía y voluntad hoy, ah! Y cuando las cosas no van como quieres, a no desanimarse, porque nadie puede controlarlo todo. Una de las hermosuras de la vida es que muchos de sus ingredientes son totalmente azarosos y sorpresivos. Para esos desafíos tienes a una hermosa, inteligente y misteriosa mujer a tu lado, con la cual tu vida es plena todos los días y a quien amas con todo tu corazón y ser.

Actualmente tienes una profunda sospecha: en el mundo poco a poco se están curando menos enfermedades. ¿Quién o quiénes están gobernado la ciencia y cuáles son los últimos beneficiarios de esta actividad que debe ser loable?. Tu hipótesis que tal vez no se pruebe nunca, pero puede ser que los grandes conglomerados dominen la frontera de la ciencia biomédica. Es probable que a ellos les interese más mantener a un paciente toda su vida como un enfermo crónico que seres humanos alcanzando la salud, todo aquello con un estímulo monetario y editorial para acicalar tu ego e historia curricular. Tú hoy no quieres eso, deseas que tu ciencia y trabajo sea realmente significativa para el beneficiario final que deben ser las personas!.

 

César Rivera

Allí estamos, al momento de escribir estas palabras – Centro Nacional de Pesquisa em Energia e Materiais (CNPEM, Brasil)

Hoy piensas que invertir en educación y formación es para aproximarte al camino que te motiva: ser un profesional al servicio de la vida y no de ti mismo, sabes que a veces hay que arrendarse, pero aquello no puede ser permamente, lo esencial es el aprendizaje la praxis para lo relevante.

Hoy no quieres pretender algo que no eres, no quieres empaquetarte en un envoltorio de acomodo, las capas distancian de la realidad. Corbata ApretadaSi las corbatas aprietan mucho, no las uses a menos que el rigor lo exija. Lo más valioso que tienes son tus afectos y eso que emana del cacumen. Estás convencido que si alguien o un entorno te evalúan sólo por la portada, eres tú quien debe moverse a otro estante real o mental, pero no junto a esos libros. Tienes conciencia de clase y origen: tu familia fue pobre, viró a clase media, estudiaste en escuelas, liceo y universidad pública, allí tienes una historia de mérito, esfuerzo y trabajo de verdad que inspiró el ejemplo de tus padres, nadie puede venir a contarte cuentos frente a un eventual debate. No quieres que los comerciales dicten tu vida y la de los que amas. Esos negros poderes sólo desean una cosa: hacerte creer que a tu vida le falta algo y que debes comprar para satisfacerlo. El corazón debe llenarse con afectos, y el tamaño de su bolsillo es flexible, a veces inmensamente grande y otras microscópico, así que siempre se puede colmar. Si pones tu felicidad en cosas siempre sentirás que algo carenciado estás y que tienes una presión que cumplir con un supuesto estatus impuesto por no sé quién, recuerda bien ello, hoy estás profundamente convencido de esto: nunca te puede mover el dinero, ya hay suficientes papanatas envueltos en ese camino, no se requiere de uno más.

Hoy en Chile no está de moda marcar posiciones y discutir, y eso puede ser porque los regímenes han hecho de las suyas, puede que el futuro sea distinto (no sé cómo es allá ahora, puedes escribirle al “a mi mismo” del pasado). Cada vez que se quiere mejorar algo aparecen los ingredientes del “versus” y convenientemente para algunos es mejor que las cosas tengan dos trincheras y nada cambie. Tu corazón está en la izquierda y te gusta escuchar a quienes piensan muy distinto a ti, pese a las diferencias. Procura que en el ambiente broten las palabras que permitan tratar de responder qué nos está pasando como sociedad en todos sus ámbitos.

Por estos días sabes que no puedes dejar el trabajo académico. Ese ambiente laboral realmente te llena y no puedes creer que más encima te paguen por estar ahí. Sabes a quién o quiénes agradecer por permanecer allí. Lo que más te gusta de la universidad es que en sus paredes se te permite soñar, explorar y descubrir. La juventud puede aportar toda la energía a esos movimientos tectónicos que pueden ser leídos con la madurez y las canas. Deseas que siempre se pueda lograr una simbiosis entre jóvenes y maduros, y esa madurez no puede faltarle el respeto a la inexperiencia y juventud, cuando esencialmente sólo los diferencia que unos nacieron después. Recuerda: no quieres convertirte en el académico que nunca quisiste ser, inmortaliza a las mejores personas como una luz con tu comportamiento y a las peores como el límite de un territorio que no quieres explorar.

Hazte parte del debate por regenerar la educación, el ejercicio de tu profesión y cualquier proceso que consideres noble; no debes tener miedo en embarrarte de ellos, quién nos puede juzgar por tener espíritu crítico y querer mejorar. Lo sabes, la convicción de verdad es un tren que no puede ser detenido y al cual día a día se le añaden vías. Pueden pasar muchos inviernos y caer agua cuan nuevo diluvio, pero todo ese aguacero no puede romper esta voluntad de fuego.

Espero que en los días del futuro no hayas olvidado lo esencial. Por cualquier cosa siempre estaré aquí mismo para recordártelo, un abrazo,

mismo.

Escribiéndole a Mí mismo
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